Nos dijeron que nos dividiríamos en dos grupos. Éramos 25 en cada grupo y que solo caminaríamos un día y una noche y si me anime y nos fuimos otra vez. Parábamos solamente cinco minutos y seguíamos. Todo iba muy bien....
Yo nací en el estado de Washington. Yo me conecto con la gente al platicar y compartir quién soy y de dónde vengo. Yo vengo de una familia campesina migrante.
Pero hay algo especial en las mujeres porque no perdemos la alegría, no perdemos la esperanza. Porque cada cosa que hacemos, la hacemos con la alegría...para que...otras personas vean el empeño que ponemos en querer sobrevivir.
Esto no termina con el final, sino con el principio. El principio de mi curación...Mi educación y trabajo en este campo me salvaron. Me ayudó aprender a comenzar a curarme y me permitió trabajar hacia...a ponerle un fin a la violencia contra mujeres.
En el invierno de 2002, se prepararon para cruzar la frontera. Con solo una playera de manga larga, latas de comida en su mochila y un galón de agua en las manos comenzó la travesía de tres días rumbo a los EE.UU.
Espero vivir el tiempo suficiente para decirle a mis nietos sobre su tatarabuela y sobre todas sus enseñanzas. Y decirle a mi nieta menor que su nombre, Eco, es en honor a mi abuela y nuestros antepasados, quienes a menudo tienen un eco en nuestros oídos si tan solo nos detenemos y escuchamos…