Trabajar en campo será siempre una de las mejores experiencias y enseñanzas de vida ya que yo fui de las personas que pensó (y dijo) que nunca trabajaría en esto y esto ha sido mi sostén durante un tiempo.
Desde ese momento he participado de entrenamientos, muchas reuniones educativas y me enseñaron a saber nuestros derechos y a saber que como mujeres valemos mucho.
Me apoyo en los hombros de una amorosa abuela con una gran fuerza de voluntad, quien me crió y fue la líder no reconocida de su familia, que recién acababa de emigrar a este país desde México.
Al hablar acerca de mi historia, pues es fácil suponer que comienza conmigo; sin embargo, como yo no me hice a mí mismo, mi historia comienza con mis padres.
Si me llegaran a preguntar ¿Como es que se da la fruta, tan hermosa, que es la fresa? Lo que es sortear la planta, limpiarla, escoger la planta buena. Como sembrar la plantita. Como darle el cuidado para que salgan esas fresas. Como sacar la fresa, lo que es caneria, para el jugo, para el champú, para todo. Hacer todo, lo he hecho completo de lo que es la fresa.
La casa de mi mamá estaba a tres bloques. Salí a la calle y podía ver como dos niños corrían por media calle sin zapatos y sin parar, hasta llegar a la casa. Me abrazaron llorando y diciéndome, “-Mamá, mamita ¡regresaste! Te extrañábamos mucho mamá.”
...ya los mantuve, pobremente, pero yo los saque adelante. Y de esas cosas yo me siento orgullosa porque yo fui como quien dice segunda vez madre soltera.
Nos dijeron que nos dividiríamos en dos grupos. Éramos 25 en cada grupo y que solo caminaríamos un día y una noche y si me anime y nos fuimos otra vez. Parábamos solamente cinco minutos y seguíamos. Todo iba muy bien....