En el campo


Well, my name is Cynthia Arciniega and I’m 26 years old. I come from a family of five. I have four brothers, and I’m the only girl. I’m between the two eldest and the two youngest. My parents, they’ve been working all their lives in the fields. And my brothers when they would have vacations, they would go work also in the fields. I’m going to switch Spanish and English.

Ellos empezaron también a trabajar en el campo, y las veces que ellos trabajaron en el campo era porque mi papá también era, él era mayordomo. So, este, era cuando ellos iban a trabajar con él. Entonces, pues yo luego, pues yo también me gustó ir. También yo quería trabajar con ellos. So resulta de que pues mi papá luego dejo de trabajar como mayordomo, y él también mejor se fue también como otro trabajador. Porque pues cuando era mayordomo era mucha carilla. Como tenía que lidiar con muchos trabajadores, y en veces salían pleitos. Él mejor quería quitarse de eso.

So entonces, mi experiencia es en el campo de que, cuando este empecé yo a trabajar en el campo, trabajaba con mi mamá y con uno de mis hermanos. Estábamos trabajando en el brócoli.

“So, este trabajaba allí como casi un año, pero lo que pasó, de mi experiencia allí de que, este, mi mamá, cuando yo estuve trabajando como a los cinco meses,  se lastimó en el trabajo; y este, la razón de que ella se lastimó porque las mujeres íbamos arriba de una máquina, y, este pos, las mujeres tenían que empacar el brócoli; y luego usábamos unas máquinas, so este, las máquinas, este, teníamos problemas con ellas porque no funcionaban como tenían que funcionar;”

y este, pos también la mala experiencia que tuve también de que como el mayordomo traiva su esposa trabajando allí también había como favoritismo; y entonces, pues éramos cinco o en veces siete mujeres. Nomás de esas siete a cinco máquinas que teníamos, nomás una o dos máquinas funcionaban como tenía que ser; y entonces, este pues, así es como empezaban los pleitos porque, pues nosotros queríamos que también nos arreglaran nuestras máquinas como las que estaba usando la esposa del mayordomo porque esas sí funcionaban. Eran quejas que nosotros le hacíamos al mayordomo de que las máquinas que no estaban funcionando como tenían que ser, pero no, era como de esas personas que nunca ponía atención.

Como ellos decían — ¡Oh no! sí funcionan. Eres tú la que no sabes usar las máquinas. — También había veces que nosotros hablábamos con el supervisor y le decíamos que las máquinas no funcionaban.  Así, con el tiempo, fuimos ya imponiéndonos a las máquinas. Llegó la tragedia que mi mamá se lastimó con una de las máquinas.

Bien me recuerdo que era un martes, ya íbamos a salir. Eran como, salíamos en esos días, salíamos como a las 4:15 o 4:30. Entraron en la hora del break, a las 3. Como a los treinta, cuarenta minutos que teníamos trabajando, pues estábamos con las maquinas, y luego pues mi mamá se lastimó. Yo estaba con ella. Yo la miré a ella que hiso como un pujido que le empezó a doler el brazo. Entonces yo le dije a mi mamá que qué tenía, que qué es lo que le estaba pasando. Ella dijo que sentía como un dolor en el hombro. Yo le dije — Oh, pues, párate aquí. Ahorita deja ir a decirle al mayordomo que tú te lastimaste.

Y entonces yo fui y lo busqué y le dije que mi mamá había tenido un problema con la máquina. Ya vino el mayordomo y se acercó y dijo que qué estaba pasando. Le dijo mi mamá que sentía un dolor atrás, y pues, el mayordomo no hiso ningún reporte. No puso atención, nomás dijo — oh, pues ya vamos acabar. Si quieres, tu hija puede acabar tu trabajo.

Y entonces, luego mi mamá le dijo — ¿Oh, y qué voy hacer yo?

— Entonces, pues nomás usted váyase allí parada. De todos modos, pues ya se va acabar el pedazo que nos falta.

Y entonces le dijo mi mamá — ¡Oh, pero lo siento que me lastime! ¿Me puede hacer algún reporte o algo?

Y dijo — No. Pues nomás váyase allí parada, ahorita —. So, él no puso atención.

So, entonces esa noche, este, yo la llevé al hospital porque tenía el dolor. Entonces llegamos al hospital y les dijimos todo lo que había pasado. El doctor nos avisó que, si nosotros le habíamos hecho un reporte en el trabajo, y pos, yo le dije que sí le habíamos dicho, pero que él no nos puso atención.  Que él, pues dijo que no, que se fuera allí parada.

So, entonces, este luego, pues le dijo…. la chequearon. Le hicieron también como, resulta que ese día también iba, como ella sufre de diabetes, so también ese día que íbamos, este, iba pues también con la presión desbalanceada, la azúcar y todo. So, entonces, este pues, le hicieron muchos exámenes, y pues el doctor, este, sí dijo que, si iba lastimada de su hombro, y que pues, que eso también en veces pasa con personas del campo de que uno les reporta lo que le pasa a uno y no les toman el reporte.  Pero dijo que le dijo el doctor — Oh, no te preocupes, ya aquí también puedes hacer tu reporte — Dice —,

“yo te puedo hacer tu reporte porque yo te estoy chequeando, y sí sale que estás lastimada. Y entonces, este pues, así solamente es cuando ella empezó su caso de que estaba lastimada en el trabajo; porque el doctor mandó un reporte a la compañía, y le había dicho que pues, ese mismo día en la tarde había salido lastimada.”

So, resulta de que pues esa semana le dieron como cuatro días de descanso. So, como ese día ya salimos muy tarde del hospital, salimos como a las tres de la mañana. So, a mí no me tocó, pues no fui a trabajar ese día, y mi hermano sí fue; y entonces resulta que, pues, ellos (los de la oficina) miraron el reporte que mandaron del hospital y miraron de que se había lastimado. ¿Que qué había pasado?

Creo hicieron una junta ese día para mirar testimonios. De que si según ella estaba diciendo la verdad. De que si ella reportó. Lo que pasa de que también hay, es que muchas personas no quisieron apoyaron a mi mamá y dijieron, pues no.

Y ya, este pues, nosotros luego hablamos con los de la oficina y le dijimos que sí que, que nosotros ya habíamos reportado pues de que las maquinas no estaban funcionando como tenían que ser. Y pues, ellos dijeron que nunca tuvieron ninguna queja del mayordomo ni del supervisor.

 

La cronista Cynthia Arciniega tiene 26 años. Se ocupa en cuidar a sus dos hijas, una de 3 años y otra de 7 años. Sus padres son mexicanos, de Nayarit. Tiene 5 hermanos, 4 hombres y nomas ella de mujer.

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